Archivo mensual: junio 2013

Tocar el cielo con los dedos

Hoy os proponemos un simple y satisfactorio ejercicio, cuyo objetivo es asegurar que aquello que deseas sea realmente lo que buscas; lo que te proporcionará satisfacción duradera. Así, dirigiremos el pensamiento  a la consecución de aquello deseado y a la vivencia posterior que implica.

El ejercicio tiene tres fases:

respiracion1ª Respiración.  Te proponemos que de forma inicial realices unas seria de respiraciones profundas: inspira profundamente, retén el aire unos segundos y expúlsalo, sintiendo que junto con el aire  expulsado se van también los problemas y sentimientos negativos, te liberas de cargas…

Repite la respiración 5 o 6 veces.

2ª Relajación. Siente ahora como se relaja tu cuello, espalda, brazos, antebrazos, manos…  Siente su peso…  Ahora céntrate en tu espalda, siente como va relajándose,… Continua ahora con tu cadera, piernas, pies…

Tu cuerpo está libre de tensión  y  tu mente está libre de pensamiento, céntrate en la respiración para evitar que la mente divague.

3º Visualización.    Busca tus deseos, aquello que quieres conseguir;  Permite que convivan todos tus deseos juntos en tu mente, igual que convergerán en tu vida si se hacen realidad.    Imagina vivamente que se cumplen todos ellos…  ¿Te dan la felicidad deseada??  ¿Hay algo que no acaba de encajar? ¿Algo te molesta?

Estás imaginando inmerso en un estado de relajación profunda.  Haz caso de lo que no te encaje e imagínalo de otra manera, hasta que la vivencia resulte totalmente satisfactoria.

Ahí tienes realmente tus objetivos, haz caso de la vivencia, cambia alguna cosa si ves que los deseos son contradictorios o no te aportarán la paz que deseas.  

Se te acaba de mostrar el camino que te permitirá sentirte satisfecho contigo mismo, con tu vida, el camino que te permitirá “tocar el cielo con los dedos”.

Apunta esa vivencia ideal (tus objetivos), ponlo en un sitio que lo veas a menudo, repite el ejercicio cuantas veces quieras para acabar de pulir todo lo que quieras.  Cuando sea el momento, cuando tus objetivos  no sean contradictorios y te ofrezcan lo que realmente deseas, se te mostrará el camino y se te darán los medios.