Archivo mensual: enero 2015

Aquietar la mente y sanar el cuerpo. Meditación

Los mantras son sonidos primigenios que repetidos generan una vibración que producen un estado mental específico, estimulando y regulando el equilibrio y sanación del cuerpo.  La meditación que te propongo es una meditación de atención plena, y la llevaremos a cabo repitiendo el mantra “So – Hum” (Yo Soy).

respirarTras la relajación inicial, centra tu atención en la respiración.  Cada vez que inspires repite para tu interior el mantra “So” y al espirarHum (jam).  Repítelo en voz baja, siempre siguiendo el ritmo de la respiración.

Cuando vengan ideas, imágenes o sensaciones a tu mente, es normal que ocurra, déjalas pasar y vuelve a centrarte en el mantra:  “So – Hum”.   Lleva a cabo este ejercicio durante 15 o 20 minutos.

Cuando finalices, sigue con los ojos cerrados, deja de repetir el mantra y permanece durante aproximadamente un minuto, relajado y con los ojos cerrados, tomando conciencia de tu cuerpo.  Cuando estés preparado, preparada ya puedes abrir tus ojos.

Lo que ocurre al llevar a cabo esta meditación es que pensamientos y mantras interfieren entre sí, anulándose entre ellos.  Con ello se consigue ir aquietando la mente y el cuerpo, lo que permite que la energía interior crezca y con ello se consigue aumentar la capacidad sanadora del propio cuerpo.

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Comunícate en el silencio.

introspeccionCéntrate en la respiración, cada vez más lenta, cada vez más enfocada hacia el centro de tu Ser, de tu Energía Vital…, de esa Energía Divina que cada uno lleva en su interior; una vez localizado céntrate en ese punto, en la luz que desprende, en las sensaciones que te transmite…  Ve un poco más allá e intenta visualizarlo.  ¿Cómo es? ¿Qué tonalidad tiene la luz? ¿Qué elementos hay allí? ¿Estás sólo o acompañado? ¿Quién está?  ¿Qué te transmiten?

Dedícate a sentir plenamente las sensaciones que, en el silencio y centrado en tu interior, irás percibiendo.

Ahora es el momento en que puedes llamar a Seres con quien compartes una energía similar, una función parecida; aquellos con quien compartes, les conozcas o no, los mismos objetivos vitales.

circulos energiaComparte con ellos ese espacio del Ser, escucha lo que tengan que decirte, transmite tus preguntas si deseas hacerlo. Ten presente que la forma en que os comuniquéis puede ser variopinta, es una transmisión directa, de una forma mucho más efectiva que la palabra, tras la cual tendrás un mayor conocimiento y una mayor sensación de paz.

Siéntete agradecido por este momento en que has compartido la energía que a todos nos une; siente el poder y el conocimiento recibido.

Dedica unos minutos de silencio a permanecer sin más en tu Centro, ahora la comunicación es contigo mismo, con tu Yo Superior.  Procura mantener la mente en blanco, sólo disfrutando del bienestar que allí te rodea y de las experiencias o sensaciones que puedan venirte.

Cuando quieras, vuelve a tomar conciencia de tu respiración e imagina que un círculo que nace desde tu Centro se va abriendo poco a poco, de esta manera vas tomando conciencia de tu cuerpo.  Cuando estés preparado/preparada abre los ojos.

Vaciar la mente de forma consciente

La meditación que hoy propongo tiene por objetivo vaciar la mente de aquellos pensamientos repetitivos que se van presentando a lo largo del día. Intentaremos en estado de relajación profunda, entender el motivo por el que se presentan e integrar el mensaje que quieren transmitirnos o simplemente desecharlos por no aportar nada.  Ello nos permitirá liberarnos de vanalidades y a la vez conocernos un poco mejor.  

respirar2

Tras la relajación inicial céntrate en el círculo de la respiración…  Si en un momento determinado viene un pensamiento, que habitualmente al meditar dejaríamos pasar, hoy préstale atención. ¿Qué implica ese pensamiento para ti? ¿Es una obligación, una responsabilidad, una tarea pendiente, algo que te da rabia, tal vez algo que te ilusiona…?

Si has pensado más de una palabra, escoge la que tenga más significado para ti y visualízala que la escribes o dibujas en una pizarra frente a ti. Ahora observa; siente qué te produce su observación, cómo lo vives, ¿es una carga, te produce bienestar, malestar, tristeza, alegría, es un reto, un premio, te hace vibrar …?.

pizarra

Cuando tengas clara la sensación que te produce el pensamiento inicial, respira profundamente para recordarla. Posteriormente, vuelve a centrarte en el círculo de la respiración, hasta que un nuevo pensamiento venga a ti, entonces repite el proceso.

Cuando haya ocurrido 4 o 5 veces, observa todas las palabras escritas ante ti y decide que hacer con los pensamientos que las generaron, porque tu tienes el poder de permitir integrar y aceptar esos pensamientos y lo que conllevan, o desecharlos -y lo que conlleva- porque no te gusta lo que te aportan.  De esta forma traspasas a tu consciencia lo que tantas vueltas te da en la mente, resuelves y el pensamiento deja de molestar.

  ¡Libérate de cargas!!